Cuando un lazo se rompe: El duelo por la pérdida de una mascota
- Raquel Suazo
- 7 jun 2025
- 2 Min. de lectura

Perder a una mascota puede ser una de las experiencias de duelo más subestimadas por la sociedad, a pesar de su profundo impacto emocional. Para muchas personas, los animales de compañía son parte de la familia, una fuente de afecto incondicional, compañía y estabilidad emocional.
¿Por qué duele tanto?
El vínculo entre humanos y mascotas se basa en la intimidad diaria, el cuidado mutuo y la presencia constante. Cuando una mascota muere, no solo se pierde a un ser querido, sino también una rutina, una parte del hogar y, muchas veces, un refugio emocional (Adams et al., 2000).
Reacciones comunes del duelo:
Las personas pueden experimentar tristeza profunda, sentimientos de culpa, vacío, irritabilidad, alteraciones del sueño y del apetito, o incluso síntomas físicos. Estos signos son normales y forman parte del proceso de duelo (Cordaro, 2012).
Validar el duelo es clave:
Una de las mayores dificultades para quienes atraviesan este tipo de pérdida es el poco reconocimiento social. El duelo por una mascota muchas veces se trivializa, lo que puede provocar un duelo desautorizado (Doka, 1989).
Escuchar sin juzgar, ofrecer apoyo emocional y permitir rituales de despedida son formas importantes de acompañar.
Acompañar el proceso:
Algunas personas se benefician de hablar sobre su mascota, escribirle una carta, realizar un pequeño homenaje o acudir a terapia si el dolor se vuelve abrumador.
No existe un “tiempo correcto” para dejar de sentir; el duelo es tan único como el vínculo que se ha perdido.
Referencias:
Adams, C. L., Bonnett, B. N., & Meek, A. H. (2000). Predictors of owner response to companion animal death in 177 clients from 14 practices in Ontario. Journal of the American Veterinary Medical Association, 217(9), 1303–1309.
Cordaro, M. (2012). Pet loss and disenfranchised grief: Implications for mental health counseling. Journal of Mental Health Counseling, 34(4), 283–294.
Doka, K. J. (Ed.). (1989). Disenfranchised grief: Recognizing hidden sorrow. Lexington Books.
Perder a una mascota no es “solo perder un animal”. Es perder a un ser con quien compartimos afecto, historia y hogar. Validar ese dolor es también una forma de cuidar nuestra salud emocional.

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